Acordando lenguajes
Hoy leí un libro que hablaba sobre el lenguaje y el alma de la tierra. De cómo un joven lograba entender , a la naturaleza, a los humanos a la tierra y al universo, a través de un lenguaje que esta más allá de las palabras...
Muchas veces he tenido la sensación de escuchar y entenderla.
Me acuerdo de un día de lluvia, conversando con el viento acerca del poder de limpieza que tiene el agua, cuando de pronto escuche una voz que me dijo- ¡mira el reflejo de la lluvia en aquellos árboles!-. Sin prestar atención a quien me hablaba, los mire de inmediato, estaban a mi derecha. Aquellos árboles no tenían la apariencia de todos los días, eran hermosos y relucientes flujos de energía que nacían de la tierra. Ese día llegue a casa contándoles a mis amigos la experiencia, parecían contentos por lo que había vivido, recuerdo una mirada que me hablaba de que había algo más ahí, pero no fui capas de enfrentarlo.
Saben, hasta el día de hoy creí que solo se trataba de un regalo misterioso del espíritu, de hecho no recordaba haber hablado con el viento y haber escuchado esa voz. Ahora leyendo lo que he escrito, me doy cuenta de estaba siendo cómplice de un lenguaje, que como cuenta el personaje del libro está más allá de las palabras. ¡Claro!! Era
Mientras nos entregamos al camino y nos hacemos livianos, nuestro cuerpo y espíritu comienza a entender a este bello Ser llamado Tierra, y empieza a hablar su lenguaje y recibir la inmensa sabiduría que ella nos entrega a cada momento. ¿De que camino estoy hablando? Del camino que va hacia la libertad, hacia el encuentro, hacia el amor, “el camino del guerrero”.
Ese día la tierra me habló y me dijo que el camino está preparado siempre para recibir a los guerreros, y que cuando se sientan solos, pueden conversar con ella, con el viento, con la lluvia, con la montaña, con los árboles y con cada uno de sus hijos.


