Se llega al país del amor pasando por el país de la muerte. Y su corazón lo llevará a un vasto desierto. Al comienzo padecerá la soledad...pero el desierto florecerá a causa de su amor... y habrá música...será primavera siempre.
Dése a sí mismo un alimento adecuado... muera para su necesidad. Y cuando no desee nada , ni a nadie, ¡estará libre para la fe!
Venga, después, y camine sobre las aguas.
"Caminar sobre las aguas" Anthony de Mello.
viernes, 13 de julio de 2007
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3 comentarios:
Un abrazo para el propósito hermano del alma, una invitación al destierro, al éxodo y a la paz.
Un abrazo de bondad desde todo el desatino.
Los filamentos del tejido se estiran más y mas, para hacer del cuerpo una nave de viajar.
Caminar sobre las aguas no tiene tanto mérito, muchos insectos lo hacen y algún que otro lagarto también
Siempre buscando milagros fuera, piedras que den leche y cosas así, ¿de dónde exactamente le llegó su última respiración?; y a proposito, ¿a dónde se fue?; ¿no fue eso un milagro?
Me recordó al relato del pescador de Clarissa Pinkola en 'Mujeres que corren con los lobos'
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